Y vio Dios que era bueno - ObreroFiel

Me llama la atención lo que el Señor Dios hizo cuando llevó a cabo la creación: ... atiende al propósito eterno por el cual estamos aquí, si lo que hacemos en el ...
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Una pausa para ver Artículo escrito por: Elsa Amezcua de Balderas ObreroFiel.com usa este artículo con permiso Ha comenzado el año y como decimos “el tiempo se ha ido volando”. Hace apenas unas pocas semanas planeábamos las fiestas decembrinas y ahora ya están a la puerta las del amor y la amistad. No cabe duda que el tiempo no se detiene... y nosotras igual que él. Reflexionando en lo que es común de cada año nuevo, de planear metas, de escribir buenos propósitos, de retomar los viejos anhelos que aún no hemos alcanzado, me he puesto a pensar si en verdad hemos tomado el tiempo necesario para meditar en ello, y más allá de esto, lo que debiéramos realizar previo a la elaboración y cumplimiento de nuevos objetivos: Detenernos y ver. Ver lo que hicimos y la forma en que lo hicimos. Me llama la atención lo que el Señor Dios hizo cuando llevó a cabo la creación: Cada cierto tiempo, el Señor “hacía una pausa” para ver. “Y vio Dios que era bueno”. (Génesis 1:4, 10, 12, 18, 21, 25, 31). Ignoro si Dios estaba evaluando su obra o simplemente confirmándola, lo que sí sé es que es una maravillosa enseñanza que nosotros los seres humanos podemos aprender. El observar lo que el Señor hacía me lleva a detenerme después de cumplir mis metas y objetivos, después de llevar a cabo lo planeado, aún de lo imprevisto y de las actividades cotidianas de la vida, y entonces observar, observar y evaluar. Dios es perfecto y no hay error en él, y si Él se detenía a ver que era bueno lo que había hecho ¡cuánto más nosotros! que somos seres falibles y necesitamos evaluar cómo vamos, si lo que hacemos atiende al propósito eterno por el cual estamos aquí, si lo que hacemos en el ministerio está enfocado en claros y bien definidos propósitos o sólo estoy apagando fuegos. Te invito a que nos detengamos en medio del trajín de la vida (¡que no es fácil!) y observemos. Que nos preguntemos qué hemos hecho y cómo lo hemos hecho. Y entonces poder seguir adelante con el “ojo afinado” para continuar con la obra que Dios ha puesto en nuestras manos. Que Dios te dé la fortaleza para “hacer una pausa” y la sabiduría para “ver”. El Señor te bendiga abundantemente en este nuevo año 2010. ObreroFiel.com- Se permite reproducir este material siempre y cuando no se venda.