Un gigante en el medio de la escena

29 ene. 2009 - es la Orestíada, la célebre trilogía de Esquilo. Desplazada del eje hegemónico en las decisiones de la familia y la comunidad y acusada luego ...
2MB Größe 4 Downloads 72 vistas
Espectáculos

Jueves 29 de enero de 2009

LA NACION/Sección 4/Página 7

TEATRO Estrenos

Victorino Luján: clown del Cirque du Soleil

Un gigante en el medio de la escena

Cuatro novedades en la cartelera porteña: un varieté, un drama y dos mujeres que, en primera persona, recorren su historia, una con dolor y otra con humor Buenos Aires, a la vista... varieté

Continuación de la Pág. 1, Col. 2

Music hall escrito y dirigido por Daniel Pérez Guerrero, con Silvina Ponts, Miguel Angel Porro, Jesús Albornoz, Charly López, Lidia Chávez, Flavio Zuñiga, y elenco. Viernes, a las 21. En El Vitral, Rodríguez Peña 344, 43710948. $ 30.

Payaso Muerto. Ellos dos, junto a cuatro personajes, llevan el drama central, que da lugar a las actuaciones de los 63 artistas participantes. Además de estar presente durante casi todo el show, Luján canta y actúa en varios gags.

Un trabajo inesperado

Hija de la dictadura argentina

Antes de ser contratado por la compañía quebequense, Luján era casi completamente desconocido. Hizo papeles secundarios en televisión esporádicamente, y actuó en un par de obras en teatros pequeños, mientras se ganaba la vida como portero de un salón de fiestas y empleado administrativo del Hipódromo de Palermo. “Era un trabajo no muy continuo –recuerda Luján–. Se vivía a los saltos”. Y aunque recibió el llamado decisivo del Cirque du Soleil en 2005, desde 1998 le fascinaba la idea de trabajar en la célebre organización. El anhelo nació de una cadena de casualidades. Todo comenzó un día de invierno, mientras esperaba el colectivo 168 en la avenida Cabildo. Se encontró con el actor Alfredo Allende, a quien había conocido en un estudio de FM Palermo, en sus días de radio. “Me reconoció y se acercó a saludarme, y me contó que estaba ha-

Monólogo autobiográfico a cargo de Lucila Teste (foto),

El tímido Victorino –para quien cada movimiento, incluso una palabra, parece representar un gran esfuerzo– se vio durante dos horas frente a una cámara de video y la incisiva exigencia de los scouts. Tras diez minutos de oírlo cantar le pidieron improvisaciones, sin parar. “Posturas corporales, actitudes, imaginar que era un anciano de 93 años. ¡Y entre cada cosa que pedían pasaba breví-

Ana María Bovo en un unipersonal centrado en el humor. Martes, a las 21. En El Maipo Club, Esmeralda 443, 4394-5521. $ 40. dirigida por Arià Clotet, con música de Gotan Project, la voz en off de Cecilia Roth

Diálogo de una prostituta con su cliente (Ver aparte.)

Un agradable unipersonal de Hernán Zavala Bueno

(((

La caja de Pandora. Unipersonal escrito, dirigido e interpretado por Hernán Zavala. Asistente de dirección: Paula Canals. Sonido: Horacio Michalik. Iluminación: Carlos Rivadero. Asesor artístico: Manuel González Gil. En La Comedia, Rodríguez Peña 1062. Los jueves, a las 22. Duración: 90 minutos.

Los Pequeños Clown son quienes más comparten escena con Luján

La audición más larga

Humor Bovo

La caja de Pandora en código de café concert

“Siempre me decían que estaba considerado un posible artista del Cirque du Soleil” ciendo una obra para niños en un teatro, a dos cuadras de ahí”. Tras esperar 15 minutos al colectivo en el frío, resolvió ir al teatro. “No tenía nada importante que hacer ese día”, recuerda. Después de la función se acercaron los únicos dos adultos que había en el público, además de Luján. Eran scouts del Cirque, que en esos días estaban recorriendo teatros y buscando talento en Buenos Aires. Asombrados con su tamaño, pautaron con Victorino una audición para el día siguiente.

y poesías de Juan Gelman. Viernes, a las 21. En el Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543, 5077-8000. $.30.

simo tiempo!”, cuenta Luján. Había sido duro, pero no era sino el primer filtro. Dos años después, fue convocado a una nueva audición del circo en Buenos Aires. Tras varias pruebas, uno de los scouts le dijo que ya habían visto lo que era capaz de hacer y que, llegado el momento, lo

llamarían. Desde entonces, recibió continuamente folletines informativos sobre el circo en su buzón. “Siempre ponían que tuviera en cuenta que estaba considerado como un posible artista del circo –recuerda Luján–. Algo que, la primera vez que lo leí me reconfortó. Pero a la tercera

Grande, pero inadvertido Nacido en 1967, Victorino tuvo su primer acercamiento al mundo del espectáculo en 1988. A través de Raúl Portal inició su carrera haciendo “bolos” en ciclos televisivos. “Casi siempre me llamaban por mi estatura o para hacer alguna cosa de comicidad. Nada más”, señala con resignación. Luján recuerda cuando apareció junto a Antonio Gasalla, como el proxeneta de un prostíbulo en la serie Poliladron; y junto a Guillermo Francella, como un monstruo maligno en Brigada cola. Desde su primera incursión en televisión se despertó su inquietud por la escena, y empezó a formarse como actor con Marcelo de Bellis y como cantante lírico con Loreley López. Tampoco tuvo nunca papeles protagónicos en teatros grandes, pero cuando llegó el momento de las audiciones para el circo, se dio cuenta de que todas aquellas experiencias sirvieron. Tuvo sentido todo el tiempo y trabajo invertidos.

y cuarta, dije «sí, está bien, pero ¿para cuándo?»”. En 2004 lo volvieron a contactar para pedirle material nuevo. Lo envió sin demasiadas esperanzas, pero a fines de enero de 2005 llegó la oferta de trabajo prometida. El papel del Payaso Gigante –que, de hecho, se llama Victorino– parecía escrito para él. “Me dijeron: «Queremos saber si estás disponible para viajar a Montreal e incorporarte al nuevo show». Me quedé como petrificado, pero dije: «Bueno... sí». Y ahí me empezaron a explicar lo del tema de los contratos y todo.” Empleado del Ministerio de Defensa, asistente del entrenador de básquet de Argentinos Juniors, desocupado, portero y trabajador del hipódromo, Luján no consiguió vivir del arte –su anhelo desde muy joven– hasta sus 37 años. “No precisamente en un circo, pero siempre me gustó actuar y hacer espectáculos”, aclara Luján, quien asegura que, más que un artista de circo, es un actor y cantante que hoy trabaja como clown.

Algunos historiadores creen que la fábula de Pandora y su famosa caja, transmitida por el poeta griego Hesíodo, fue, antes que un mito, una simple narración antifeminista dirigida a reflejar el pasaje de la sociedad matriarcal a otra donde el rol central lo empezaba a ejercer el padre. Para Federico Engels, la obra que da cuenta de ese tránsito es la Orestíada, la célebre trilogía de Esquilo. Desplazada del eje hegemónico

Hernán Zavala entretiene solo

en las decisiones de la familia y la comunidad y acusada luego de haber propagado todos los males por el mundo por haber incitado a Epimeteo a abrir aquella caja, la mujer –a quien Pandora encarna– ha cargado desde entonces con una carga simbólica tan injusta como pesada sobre los dolores que se generan en esta tierra, responsabilidad fundamental del hombre. Por cierto, lo de Pandora es nada más que un cuento. Pero ya se sabe: algunas ficciones se toman a veces demasiado a pecho.

El mundo de lo femenino Por fortuna, el unipersonal de Hernán Zavala, un actor argentino que estuvo viviendo y actuando durante 20 años en Barcelona, tiene una mirada más comprensiva sobre las mujeres. Es más, a través de la historia que desarrolla su espectáculo y que tiene como columna vertebral la posibilidad de un hombre maduro de volver a enamorarse, propone una atención esmerada para ellas, a fin de no perderlas. Son todos consejos llenos de picardía, pero no exentos de buena observación. Se trata de un trabajo en el que el peso mayor lo lleva el humor y la simpatía del intérprete para entretener a la gente. Zavala tiene un excelente sentido del ritmo para contar y, a la manera de lo que se hacía en los viejos café concert, involucra al público con amable complicidad, lo hace partícipe de sus chistes y hasta le devela una peripecia sentimental. Canta también, aunque éste no es su fuerte, y acompaña las distintas situaciones del unipersonal con una agradable selección de piezas musicales. Como dice una crítica española, asegura un agradable momento.

Alberto Catena