todo depende de una sola persona

Humbertito Grondona? Muy pronto lo sabre- mos. Faltan pocas horas para saber si las pa- labras de Checho Batista fueron descabelladas o premonitorias.
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LUNES 26 Y 07 Y 2010

la columna de

E

l miércoles pasado, Checho Batista sacudió el amperímetro por radio. “Si Diego se va, asumo sin problemas porque llegué antes a la Selección”, disparó en ESPN Rivadavia. Luego bajó los decibeles y dijo que iba a muerte con Diego a todos lados. Asumió riesgos con estas declaraciones. O se tiró a una pileta sin agua o alguien le hizo un guiño para que se lanzara tranquilo y sin temor a un golpazo. En 2008, figuró en la lista de candidatos para suceder a Basile. Pero la familia Grondona cocinó todo en dos días. Recompusieron la relación con Bilardo y llamaron a Diego. “Te están usando de pararrayos. Te dan la selección para que no molestes más. Si te va bien, ellos también salen en la foto. Y si te va mal, te estrellás solo”. Fue escrito el 30 de octubre de 2008. Recordemos el favorable contexto en el que asumió, con la dupla Mancuso-Lemme de ayudantes y el Doctor-Manager. “El que decide es Maradona, pero Bilardo puede hablar y opinar. No me gusta una sola persona que haga como San Martín y asuma todo el mando”, decía un eufórico Grondona por aquellos días. Un par de meses antes, Diego había disfrutado de su propia experiencia olímpica en Pekín, donde arengó a los deportistas argentinos. Con esa chapa de motivador, llegó para rescatar a un equipo de rendimiento mediocre en las eliminatorias, a sacarle el polvo al Rolls Royce. No tuvo el desgaste de cuatro años, con lo que significa un período tan largo en la vida de una persona como Maradona. Tampoco debió afrontar la Copa América, un torneo que puede acelerar finales de ciclo. Había una coincidencia básica de que, tarde o temprano, iba a dirigir la Selección Nacional. Hoy, el panorama es bien diferente. Arrancaría su ciclo de cuatro años pero con el 0-4 de Ciudad del Cabo en su propio álbum de figuritas. Desde que terminó el partido, se han esgrimido todo tipo de argumentos para defender o demonizar la tarea de Maradona. Desde un lado, se dijo que, como el quinto puesto oficial es la mejor ubicación oficial tras Italia 90, debía seguir. Como si este número fuera suficiente para transformar la pesada derrota en cuartos en una anécdota. Justo cuando arranca el verdadero Mundial para seleccionados como el argentino, el equipo se comió una paliza. Desde el otro, se utilizó la mala interpretación del triunfo ante México y la no rectificación con cambios en pleno partido ante Alemania para sentenciar que no sabe nada de fútbol. En 2002, Bielsa no reunió a Batistuta y a Crespo para evitar la eliminación contra Suecia. En 2006, Pekerman sacó a Riquelme y no puso a Messi cuando controlaba a una Alemania inferior a la de 2010. Ninguno de los dos recibió semejante e injusta acusación. Lo que debiera ser una evaluación estrictamente futbolística, se convirtió en una compleja situación, bien maradoniana, con espacio para el sentimiento y la política. Todo se mezcla. Diego no es mejor entrenador por abrazarse con Estela de Carlotto o por apoyar la ley de medios. Tampoco se convierte en el peor de todos por haber acompañado al presidente venezolano Hugo Chávez en el anuncio del rompimiento de toda relación con Colombia. Uno puede compartir o rechazar estas actitudes pero en ningún caso sirve usarlas como razones para fundamentar la renovación o la salida. Tampoco debería importar demasiado el trato con la prensa. Todo es periférico. Lo central es el fútbol: el proyecto, la idea de juego, el trabajo, la relación con los jugadores, el vínculo con los

JUAN PABLO VARSKY Para LA NACION

TODO DEPENDE DE UNA SOLA PERSONA seleccionados juveniles. Pero es Maradona, con todo lo que genera. El llanto con Dalma conmovió a muchos argentinos. Desde su inestabilidad emocional, surgió un temor popular tras esta frustración. “No te caigas, estamos con vos”, fue el mensaje de la manifestación en Ezeiza. Lejos de la celebración. En 2006, el propio Maradona se preguntaba poseliminación: “¿Qué pasa? ¿Nos está cambiando el paladar que ahora festejamos haber llegado a cuartos de final?” Más allá del aporte del intendente Granados para aumentar la cantidad de público, no se puede desdeñar la compartida y espontánea decisión de llegar hasta al Aeropuerto para acompañar al ídolo en su regreso sin gloria. El Gobierno expresó su deseo para que Diego siguiera. Lo manifestó la propia presidenta con su “¡aguante Diego!”. Se argumentó que el combo Maradona-Copa América podría ser un rentable proselitismo para 2011, año electoral. Desde la Jefatura de Gabinete, aseguran que el tema lo resuelve la AFA y que no participan de su ratificación o su eventual reemplazo. Socio comercial en el Fútbol para Todos, no presionará a Grondona. Hoy, pone la plata del contrato televisivo pero no impone todas las condiciones. Hablando de tiempos electorales, el espacio para la publicidad oficial en los partidos rtidos del campeonato ofrece más posibilidades des de comunicación que la figura de Maradona ona DT. No nos olvidene el producto llamado mos de que la AFA tiene sión y, ante cualquier fútbol de primera división eventualidad, podría pasarlo asarlo por otra pantalla. Por ejemplo, por AFA FA TV, la criatura que se está gestando ante un hipotético cambio de mando en las próximas mas elecciones para así cubrirse ante una rescisión de contrato. Así las cosas, todo depende de la misma persona como siempre. Julio Grondona ona es el hombre más poderoso so del fútbol mundial. Sí, máss que Blatter al que le hizo ganar anar la elección de 2002. No quiso uiso ejercer la presidencia de la FIFA para no dejar la AFA. “De acá, me sacan muerto”, erto”, dijo varias veces anticipando cipando un final biológico a su gestión. estión. “Para Grondona, ninguna guna opinión es vinculante a la hora de decidir... salvo la suya. Así se hace en las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA, en las decisiones del Tribunal de Disciplina y en el funcionamiento del Colegio de Árbitros. Ninguna institución del país tiene una conducción tan verticalista como la Asociación del Fút-

bol Argentino. Cuando no está ‘Don Julio’, no pasa nada. El mundo se detiene hasta que regresa de Zurich, donde ejerce una de las vicepresidencias de FIFA y maneja la Comisión de Finanzas. Hace muchos años que está más pendiente de Suiza que de la Argentina. Sin embargo, concentra todo el poder en su persona. Aunque el fútbol argentino necesite de un presidente que le dedique todo su tiempo y toda su energía, nadie le cuestiona esta dispersión laboral. En realidad, no se le cuestiona nada. Como presidente de AFA, ha hecho favores como prestarles dinero a los clubes para cubrir balances escandalosos e invitar a sus dirigentes a diferentes viajes. Estas prebendas se devuelven levantando la mano cada semana en las reunio-

nes de Comité Ejecutivo y cada cuatro años en votos para la reelección”. Palabras escritas antes de la designación de Maradona. Como bien dice mi amigo Fernando Pacini, la AFA es una dictocracia. Producto de esa impunidad, aparece su hijo Humbertito para decir cualquier barbaridad. Siempre hay dirigentes dispuestos a declarar lo que el Jefe les manda para ir preparando el terreno mediático. Es un especialista en lograr que los demás tomen la decisión que él quiere. Sabe que para que Diego decida no continuar, solamente necesita decirle que no acepta a Mancuso en el cuerpo técnico. ¿Será vinculante la reunión o ya está todo cocinado? ¿Se le exigirá un proyecto para los próximos cuatro años? ¿Qué evaluación se hará del ciclo anterior? ¿Se tomará en cuenta el suceso mundialista, con todo lo bueno y lo malo que dejó Sudáfrica? ¿O se considerará todo el proceso que incluyó convocatorias compulsivas, amistosos recaudatorios con equipos impresentables para pagarle el sueldo al seleccionador y hasta escándalos entre los integrantes del cuerpo técnico con Bilardo y Humbertito Grondona? Muy pronto lo sabremos. Faltan pocas horas para saber si las palabras de Checho Batista fueron descabelladas o premonitorias. [email protected]

JULIO GRONDONA ES EL HOMBRE MÁS PODEROSO DEL FÚTBOL MUNDIAL. SÍ, MÁS QUE BLATTER, AL QUE LE HIZO GANAR LA ELECCIÓN DE 2002