Ser o no ser parte del “modelo”

24 jun. 2012 - ... de la TV. Pública ubicó a Juan Leyrado y ... la Sociedad Argentina de Gestión de Actores ... televisión y el teatro recuperaron las paritarias ...
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ECONOMIA & NEGOCIOS

Domingo 24 de junio de 2012 TERCERA EDICION

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LA CIFRA

Premio Obrar, a la mejor campaña de bien público El Consejo Publicitario Argentino invita a Empresas, ONG y universidades a presentar sus trabajos desarrollados durante 2011, hasta el 4 de julio inclusive. www.premiosobrar.com.ar

Empleos

I

5,8

       

Es la tasa de desempleo de Brasil en mayo de este año. En abril había sido un poco más alta, del 6 por ciento.

 



 









 



     

 

En este suplemento, las mejores búsquedas de personal y una variada oferta de capacitación

CAPACITACION RECURSOS HUMANOS

LOS ARTISTAS Y EL KIRCHNERISMO

Ser o no ser parte del “modelo” En los últimos años, los actores recuperaron las paritarias, lograron importantes subas salariales y llegaron al derecho de propiedad intelectual FRANCISCO JUEGUEN LA NACION La cámara se posó en ella. Con un tono afable que sólo acentuaba palabras a través de gestos, la Presidenta inició su monólogo con un pomposo decorado. Detrás de su enlutada figura, Pepe Soriano, Pablo Echarri y Osvaldo Santoro hacían de extras de lujo. Un corto primer plano de la TV Pública ubicó a Juan Leyrado y a Joaquín Furriel bromeando en una tribuna repleta. Velozmente, la imagen volvió a unirse con la apacible voz de la protagonista que dirigía de fondo. El director sumó a Federico Luppi y otra vez volvió a su referencia, Cristina, pero esta vez introduciendo, a través de un cuidado plano lateral, a cuatro mujeres que la acompañaban en escena: Nancy Duplaá, Paola Krum, Julieta Díaz y Mercedes Morán. La Presidenta no se desenvolvía como una figura más, sino como la principal entre supuestos pares, grandes íconos populares. “La magia del contacto entre ustedes y el público debe ser similar a la que se da cuando nosotros nos subimos a una tribuna y hablamos con la gente”, comparó el año pasado durante la inauguración de la nueva sede de la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intépretes (Sagai). La fusión de dos mundos –el de la árida política y el de los ídolos mediáticos– estaba en marcha. Sin embargo, más allá de los usos políticos del poder de turno o de las simpatías ideológicas de los actores locales, hay realidades objetivas que explican la afinidad entre el kirchnerismo y muchos actores de la TV y el cine nacional. Desde 2004, unos 5000 actores que anualmente deambulam por la televisión y el teatro recuperaron las paritarias, vieron incrementados sus salarios y ganaron el histórico derecho de la propiedad intelectual. A esto se sumó la creación de empleo –con fondos estatales– gracias a la producción de contenido de nuevos canales nacidos gracias a la ley de medios audiovisuales. Sin embargo, lejos está aún la situación de ser ideal. No existe una ley marco de la actividad que les otorgue ciertos derechos básicos, como una jubilación, asignaciones familiares, vacaciones pagas, aguinaldos o cierta protección ante un trabajo naturalmente discontinuo. En la Asociación Argentina de Actores (AAA) cuentan que un bolo –unidad que en la jerga sirve para medir una jornada de trabajo o la cantidad de capítulos filmados– se pagaba en tiempos de la Alianza

$ 46 (convertibles a dólares). “En la actualidad, el bolo en una tira se paga 624 pesos”, indica Luis Alí, secretario gremial de la AAA, gremio encuadrado en la CTA de Hugo Yasky. El bolo de un unitario de una hora en la televisión se paga hoy $ 936, pero oscila entre $ 232 y 1694 dependiendo de la duración. El contrato mínimo para una tira es de $ 14.921 y el de un unitario es de $ 16.577. Los actores cobran también –por convenio laboral vigente– unos $ 300 por cada repetición de un bolo en televisión abierta. Además, este año lograron un aumento salarial de alrededor de 24 por ciento. “La pelea más importante fue que nos consideraran trabajadores”, dice Alí en la sede de la AAA, a unas cuadras del Congreso. El gremio es un agente de pago y de retención; abona los sueldos de todos los actores y aporta al Estado lo que retiene por el impuesto a las ganancias que pagan los más afortunados. Productoras y canales hoy sólo deben pagar 6% para la obra social –el 3% es aportado por el actor–. Este

De artistas a productores con Cristina Con la ayuda estatal, hacer TV es más rentable

EN NUMEROS

$ 46 Era lo que se pagaba el bolo de una tira durante la convertibilidad; ahora ese monto pasó a 624 pesos. Este año los actores tuvieron un aumento de 24 por ciento.

$ 34 MILLONES Es lo que recaudó Sagai en concepto de derechos de propiedad intelectual de los actores durante 2011. dinero queda a disposición, por dos años, en la AAA para financiar la Obra Social de los Actores (OSA). “No hay ningún actor jubilado como actor”, critica Alí, quien encabezó junto a Alejandra Darín –hermana de Ricardo– la presentación del proyecto de “ley del actor” hace unos años para crear un régimen previsional para estos trabajadores. La propuesta perdió estado parlamentario y hace unos meses recorre algunas dependencias oficiales a la espera de retoques técnicos.

“Hubo paritarias después de mucho tiempo –recuerda Pablo Echarri a LA NACION–. Y hubo cambios importantes para la realidad de los actores como la recuperación del derecho de propiedad intelectual”. En realidad, la ley 11.723 o la del intérprete rige desde 1933 y fue impulsada por Roberto Noble, fundador del diario Clarín. En 2006, el Gobierno, a través del decreto 1914, le dio a Sagai el monopolio para la gestión y recaudación de estos derechos en el caso de los actores y bailarines.

A través de un cálculo matemático –cantidad de emisiones, rating, rubro de la obra y secuencias en las que participa un actor, entre otras variables– se determinan escalas y montos a pagar por los canales de TV, cines y cabloperadoras en concepto de propiedad intelectual de la obra. El pago al actor es anual. Durante el año pasado, la asociación recaudó 34 millones de pesos. “Sin apoyo del Estado, esto no se hubiera logrado. En los 90 no se pudo hacer”, relata Sebastián Bloj,

director de Sagai, que rápidamente afirma que se trata de una asociación civil “sin banderas políticas”. Pero el gran nexo entre actores y Cristina Kirchner fue la creación de empleo en el rubro. “Este trabajo me dio una estabilidad en estos años que antes no tenía”, dice Pablo Sáez, que hace 25 años es titiritero, pero que hace sólo tres es parte del staff de Chikuchis en el canal público Paka Paka. “Ahora vamos a ir a escuelas a hacer funciones”, cierra, esperanzado, el artista.

Como en casi todo el planeta, los actores consagrados en la Argentina también descubrieron que es más rentable producir que actuar. No obstante, a diferencia de lo que pasa en otros países, los artistas locales que decidieron dar este paso en los últimos años son los más cercanos al Gobierno. Probablemente el caso más resonante sea el de Florencia Peña. Con su productora independiente Mar de Fueguitos coprodujo con la TV Pública Sr y Sra Camas. La tira comenzó a emitirse en abril del año pasado con figuras consagradas –y muy bien pagas– como Gabriel “el Puma” Goity, Diego Ramos, Mirta Busnelli, Carola Reyna y Lola Berthet, entre otras. Pasó de los 2,3 puntos de rating, según Ibope, a los 0,2 y fue cancelado en diciembre. Los bajos números dejaron un tendal de deudas a su productora, que fue obligada, pese a los deseos de la actriz, a emitir los 120 capítulos pautados por contrato. Otro caso resonante es el de Gastón Pauls. Su productora Rosstoc tenía cheques rebotados por más de $ 4 millones en 2010. Pauls piloteó como pudo la situación y hoy parece haberle encontrado la vuelta. Pese a que siempre negó ayuda estatal para salvar esa deuda, a través de la productora Subibaja Contenidos (es de su esposa, la actriz Agustina Cherri) hoy hace un programa de entrevistas para la señal pública Acua Federal de la Televisión Digital Abierta (TDA). Andrea del Boca produjo, en septiembre pasado, 13 episodios de un unitario con su productora A más A para la TV Pública. “No me gané un programa en Canal 7 por adherir al modelo”, dijo hace unos meses a este medio. Además en la Asociación Argentina de Actores (AAA) contaron a LA NACION que, con actores “consagrados”, brindan cursos (ya se hicieron en Río Grande, Mendoza y Paraná) para capacitar a actores del interior. Las clases, que duran dos meses, son financiadas por el Ministerio de Planificación.

PROFESIONALES DEL FUTURO

Qué aprende hoy la Generación Z Más de 70 chicos que debían jurar la Bandera frente a la Fragata Sarmiento quedaron varados por un piquete PAULA URIEN LA NACION Era un día perfecto, con sol y una temperatura agradable. Unos 764 chicos de cuarto grado, de entre 8 y 9 años, estaban citados para jurar la Bandera frente a la Fragata Presidente Sarmiento, en Puerto Madero. Hay que tener en cuenta que ésta es la siguiente generación de trabajadores, que hoy se llama Generación Z, y que dentro de unos 10 años estará haciendo sus primeras incursiones en el mercado laboral. Es necesario empezar a pensar quiénes serán los próximos médicos, maestros, ingenieros, abogados, arquitectos, músicos, entre otras profesiones. Para futuros empleadores y políticos será, según diferentes estudios, una generación que demandará

respuestas, transparencia y toda la libertad que ofrece el mundo digital para informarse, opinar y generar cambios.

Demorados en Retiro A las 13.30 en punto, al toque de atención de una trompeta desde la popa del buque construido en 1897, una banda militar comenzó a cruzar el Puente de la Mujer. Al llegar a la fragata, hoy museo, donde estaban formados los chicos de 12 de las 14 escuelas invitadas a la ceremonia, llegó la orden: había que poner un freno, dos de las escuelas citadas estaban varadas en un piquete en Retiro. A partir de allí, más de una hora de espera, donde el nerviosismo de los padres y abuelos que esperaban a los chicos rezagados se hizo notar, hasta con lágrimas. El resto de los

chicos esperó pacientemente, en fila. Toda su vida, unos nueve años, estuvo signada por piquetes. No conocen otra realidad. Justamente uno de los suboficiales que estaba a bordo estaba esperando a su hija, Thaís, que estaba en uno de los ómnibus que no podían avanzar por el piquete. Venía de la Escuela Número 24, de Ramos Mejía, y habían salido a las 11.30. “Estaba preocupado porque sabía que éste era un día muy importante para ella. Ella se fue a acostar solita a las 9, el día anterior, porque se tomo muy en serio la ceremonia.” La vicedirectora de la escuela, Liliana Allende, estaba tanto o más preocupada que los padres. Los chicos se habían preparado mucho para este momento. Entonces se bajó del ómnibus y, empleando el arte del convencimiento, logró que pudieran

traspasar el piquete convenciendo a los camioneros que se movieran un poco. Los ómnibus llegaron una hora y cuarto más tarde, con los 78 chicos. El otro colegio atrasado, Manantiales, había demorado apenas unos minutos menos en llegar. Finalmente siguió el acto de promesa de lealtad a la Bandera, que fue muy emotivo, con las palabras de Carlos Alberto Zavalla, director del buque museo, y la participación de la mezzosoprano María Amelia Mayol, que canto el Himno Nacional. Todos los chicos lograron jurar la Bandera, a pesar del piquete, esta vez llevado adelante por los portuarios. Estos chicos van a entrar en el mercado laboral dentro de unos 10 años; serán jefes en unos más. Habrá que ver a cuál de las dos argentinas, la de Manuel Belgrano, o la del sálvese quien pueda, se van a sumar.

Los abanderados se dirigen al escenario