por los caminos de la nostalgia

28 oct. 2011 - AUTOMOVILISMO: EL GRAN PREMIO DEL ACA. LAS VIEJAS MÁQUINAS DE LAS LARGAS TRAVESÍAS SALIERON OTRA. VEZ AL RUEDO ...
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VIERNES 28 Y 10 Y 2011

AUTOMOVILISMO: EL GRAN PREMIO DEL ACA

POR LOS CAMINOS DE LA NOSTALGIA

LAS VIEJAS MÁQUINAS DE LAS LARGAS TRAVESÍAS SALIERON OTRA VEZ AL RUEDO PARA RECORRER LA AMPLIA GEOGRAFÍA ARGENTINA DANIEL MEISSNER LA NACION

O

cho días, 265 autos, seis etapas, más de 3600 kilómetros y un recorrido en el cual se mezclaron la nostalgia, la admiración, la constancia, los tributos, la belleza de seis provincias argentinas y una noble causa benéfica que dejó varias toneladas de alimentos no perecederos en cada punto de llegada para fines solidarios. Todo se amalgamó sin tropiezos ni solución de continuidad en una prueba de regularidad que ya se convirtió en un clásico del automovilismo deportivo nacional: el IX Gran Premio Histórico del Automóvil Club Argentino, que en esta oportunidad llevó la denominación “Homenaje a Jorge Augé Bacqué”, en recuerdo del periodista y mentor de la competencia, fallecido este año. La premisa fue bien clara: llevar a las joyas mecánicas por numerosos pueblos y ciudades para despertar el interés de la gente. Entonces, la esencia de las viejas y largas carreras

Una cupecita trepa en la montaña

de Turismo volvió a aparecer y el pasado y el presente, por algunas horas, se confundieron en cada acelerada. Los actuales conductores también pelearon por el éxito y la gloria de llevar lo más arriba posible a esos modelos que supieron, en su momento, recorrer distancias similares, pero a un ritmo más vertiginoso, alimentando la

leyenda de sus pilotos. Quizá por ello muchos los honraron con la decoración de sus máquinas: la pareja Jorge Palomares-Jorge Soresi llevó una cupé Ford de TC idéntica a la célebre “Galera” de los hermanos Emiliozzi (publicidades de la época incluidas), Rosendo Godoy y Heber Roccabruna condujeron un Falcon símil al oficial de Nasif Estéfano de la década del 70 y hasta el mismísimo Marcos Ciani (hijo) transitó con una cupé Chevrolet pintada como el legendario “Sapito” que su padre llevó como una exhalación por los polvorientos caminos de antaño… La aventura arrancó en la plaza Mariano Moreno, en La Plata, y le apuntó a la costa bonaerense para concluir frente al casino marplatense. En la segunda etapa, la gente ya salió a agolparse al costado del camino para ver de qué se “trata” esto de las carreras de regularidad con tantos y tan distintos coches en la misma prueba; el parcial terminó en la pampeana Santa Rosa tras las neutralizaciones de Tres Arroyos y Carhué. Desde la llanura de La Pampa se viajó hacia Neuquén, esta vez con paradas en General Acha y Dique Casa de Piedra, ya con el Peugeot 404 de Moisés y Maximiliano Osman al frente de la clasificación. La cuarta etapa resultó más que apta para la fotografía: empezó en Neuquén y concluyó en San Martín de los Andes, con media hora de neutralización en Zapala y tránsito con excesivo cuidado en la majestuosa bajada del Rahue. Un día de descanso y a seguir en la pelea. El regreso a Neuquén fue

HUBO PARA TODOS LOS GUSTOS... Los modelos participantes fueron los siguientes: Alfa Romeo Giulietta, Giulia y Bertone; Auto Union Fissore y 1000 S; Bergantín IKA; BMW 2002; Chevrolet 400 y sedan; Citroën 3CV; De Carlo cupé; Fiat 600, 1100, 1500, 1500 cupé y Abarth 850; Ford Escort MK1, MK2, Falcon y Mustang; Isard Royal; Lancia Appia; Mercedes Benz 220; Mini Cooper; NSU Prinz; Peugeot 403 y 404; Renault 4, Gordini y Dauphine; Torino cupé, 380W y Liebre; Valiant II; Volkswagen; Volvo 122 y PV544, y las clásicas cupecitas Ford y Chevrolet de TC construidas entre 1935 y 1947.

el prólogo de una larga travesía a pura llanura en La Pampa (con un corto receso en Colonia 25 de Mayo), y enseguida los 36°C de Mendoza, que obligaron a un reparador descanso en la parada de General Alvear. Después, llegó la entrada a San Luis, donde a través de una etapa fraccionada en dos días llegaría la resolución, que por segundo año consecutivo se definió en tierra puntana. El ingreso por Beazley a través de la ruta 146 derivó en el arco de llegada en plena capital provincial. Hasta allí llegó con enorme sacrificio el matrimonio de Manuel y Alba Urrea, empujando el Ford Mustang ganador de 2010 con la correa del alternador cortada. El último día, a través de caminos de montaña tras surcar la hermosa Potrero de los Funes (incluida una vuelta al espectacular autódromo de esa ciudad), la sexta y última etapa concluyó en El Trapiche, donde acabó consagrándose el Peugeot 404 de la pareja cordobesa Osman-Osman por poco más de un segundo –tras una semana de carrera…– sobre una máquina similar, conducida por sus coterráneos Daniel Villace y Francisco Lozano. Se terminó así otra gran recreación de esas carreras que el automovilismo deportivo argentino jamás dejó de extrañar. Para quienes saben de qué se trataban esos GP, estas acciones retrotraen la memoria a días dorados. Y para quienes los descubrieron ahora, bienvenido sea el ejercicio del conocimiento. Como para entender por qué sus padres dejaron caer alguna lágrima con el paso de estos coches…