La siesta imposible

en la provincia de Foggia, al sur de la península .... Warnes. De Martín Urruty esta fiesta para ahuyentar a la muerte. Martes y jueves, a las 20.30, en el Club ...
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espectáculos

| Jueves 14 de noviembre de 2013

Estrenos

clásica

La hazaña de una obra solitaria

Las novedades de La carteLera

huelga de mujeres

Versión libre de Germán Akis y Raúl Barone sobre Lisistrata, de Aristófanes. Sábados, a las 21.30, en el Arlequino, Adolfo Alsina 1484. $ 80.

Pola Suárez Urtubey —PARA LA NACIoN—

C

hot family

Comedia inglesa de Irwin Locke. Domingos, a las 19.30, en el Arlequino. $ 80.

Warnes

De Martín Urruty esta fiesta para ahuyentar a la muerte. Martes y jueves, a las 20.30, en el Club Cultural Matienzo, Pringles 1249. $ 50.

Los planos raros de Quitarse la, de Haidar

dAnzA

La siesta imposible

el ratón

Gabriel Wolf dirige esta obra inédita de Leo Maslíah. Viernes, a las 23.15, en Andamio 90, Paraná 660. $ 60.

Wake uP susan

De Brenda Howlin y dirigida por Santiago Swi. Viernes, a las 21, en el Gargantúa, Jorge Newbery 3563. $ 70.

intervenciones. ★★★

bueno. coreografía y dirección:

Emanuel Lu-

dueña, Iván Haidar y Fabián Gandini. música: Georg Haendel, Johnny Cash, Guillermo Vega Fischer, Guillermina Etkin y Franco Antonelli. sala: Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes. funciones: sábados, a las 16.

mr. kite

Éxitos olvidados de los Beatles Con su show Inéditos y abandonados, el grupo Mr. Kite, integrado por Federico Iribarren, Joaquín Catulo, Federico Colombo y Ricardo Carpena, presenta éxitos olvidados de los fabulosos cuatro. Hoy, a las 21, en Clásica y Moderna, Callao 892.ß

V

ictoria ocampo quiso construir una casa inquieta en medio de la calma señorial de Barrio Parque. Durante este mes, se llena de bailarines. Esta segunda edición del ciclo Intervenciones permite que se disfrute de la casa de un modo poco convencional, en un horario nada habitual para la danza contemporánea. Aprovechando los distintos planos que dan balcones y terrazas de este bello edificio de 1928, las obras elegidas por Diana Theocharidis aportan mucho movimiento, es innegable, pero poco de baile, en

el sentido tradicional de la palabra. Las acciones son más teatrales. La música está allí, es indiscutible, pero no tiene una correspondencia directa con los movimientos. El tríptico comienza con Matar la tarde, de Emanuel Ludueña. Con un tono de comedia negra, la historia con mayor tensión dramática sucede en dos planos de la casa: el jardín, cerca del público; y en el balcón, donde se va instalando una platea “hipócrita” para un breve concierto lírico. Cabe destacar en esta obra, la labor de Rosaura García y Victoria Viberti

quienes despliegan personajes más definidos y más “bailados” a la vez. Unos metros más allá, también en los jardines, comienza el recorrido de Quitarse la, donde el riesgo físico de los intérpretes es evidente y el hilo argumental, más difuso. La propuesta es lúdica, en el tono de una infancia kamikaze, donde tirarse sin temor por la escalera o colgarse cabeza abajo de alguna ventana es posible. Iván Haidar es el que más dialogó con la casa en sí misma, y el que convierte su creación en recorrido, trayendo desde afuera a todo el mundo, hasta acercarse al origen del sonido: el piano que se encuentra en el primer piso. Y allí es donde sucede La fiesta de Fabián Gandini. A pesar del título, es la más hablada de las tres. Si bien el momento literalmente fiestero es en verdad, mudo, el eje de la obra es un relato leído, que funciona como una máquina del tiempo. Se trata de una apuesta que se mueve sobre el filoso límite en que se duda, si aquellos titubeos en escena son un gag programado o un error de organización. A Victoria ocampo seguramente le hubiera divertido compartir la hora de la siesta con estos visitantes.ß Laura Chertkoff

orría el año 1883 cuando Mascagni se incorporó como maestro sustituto en la compañía de operetas de Forli, para desempeñarse luego al frente de otros conjuntos similares con los cuales recorrió toda Italia. Sin embargo, tres años después, cansado de esa vida nómade y bohemia, se establece en Cerignola, en la provincia de Foggia, al sur de la península, junto con Lina, su flamante esposa. Allí se convierte en el verdadero factótum musical de la ciudad. Sin embargo, pronto ocurrió lo que era previsible. A medida que pasaban los meses, Mascagni tomaba mayor conciencia de que una verdadera carrera de compositor no era posible desde un alejado rincón provinciano. La barrera de la distancia era infranqueable y las casas editoras de música, al menos las dos más importantes, Sonzogno y Ricordi, estaban en Milán. Pero el azar quiso cambiar el destino del músico cuando puso en sus manos, en julio de 1888, un ejemplar de ll Teatro lllustrato, donde se publicaban las bases del concurso Sonzogno, que consistía en la composición de una ópera en un acto. La fecha para la entrega de los trabajos estaba fijada para mayo de 1889. Nuestro músico había nacido el 7 de diciembre de 1863. Tenía entonces 26 años. Y fue su amigo Giovanni Targioni-Tozzetti quien, tras presenciar una representación del drama en un acto de Giovanni Verga Cavalleria rusticana, propuso a Mascagni una ópera con ese tema, de manera que al enterarse el músico del concurso Sonzogno, puso la idea en movimiento. ** * Mascagni llegó a trabajar hasta 16 horas por día, aunque al llegar a sus últimos tramos de concep-

ción se desencantó de su labor y estuvo a punto de no enviar el material. Fue su mujer quien lo hizo, ya sobre la fecha de cierre del concurso. El jurado lo declaró ganador e Italia y el mundo entero lo consagraron, a partir del estreno, el 17 de mayo de 1890, en el Teatro Costanzi de Roma. Habían sido sus protagonistas Gemma Bellincioni y Roberto Stagno, dirigidos por Leopoldo Mugnone. Sesenta llamados al escenario y una audiencia distinguida, entre la que se contaba la reina Margarita, lo hicieron célebre de la noche a la mañana. Trece títulos líricos siguieron a aquel triunfo. Convertido en personalidad descollante del arte italiano y transformado en viajero del mundo, Mascagni llegó a Buenos Aires por vez primera en 1911 a fin de dirigir el estreno mundial de su Isabeau en el teatro Coliseo, además de conducir dos conciertos en el Colón. Retornó a este último teatro en 1922 para dirigir cuatro óperas propias, entre ellas Cavalleria..., y otras de Rossini, Donizetti y Verdi. Sin embargo, y pese a todos los grandes éxitos experimentados en el curso de su vida, Mascagni sigue siendo el autor de una única ópera, Cavalleria rusticana. En 1940, la Italia oficial puso su atención sobre el músico para celebrar el cincuentenario de esa triunfante “ópera prima”. Medallas, discursos, obras conmemorativas, innumerables representaciones de su obra, todo concurrió a depararle una de las más grandes y últimas alegrías. A veces para triunfar, para convertirse en figura mundial del arte que sea, puede bastar una sola obra. Es claro, es raro que esto ocurra. A 150 años de su nacimiento, bien merece Mascagni un millón de felicitaciones por la hazaña.ß

allegro

Entre los temores y la avidez Paganini. No fue solamente el más grande virtuoso del violín de su tiempo sino una personalidad única, fenomenal. Cuando los medios de comunicación de masas no eran ni siquiera imaginados, Paganini ya sabía aplicar los recursos más extraordinarios e infalibles para promocionar sus actividades de las maneras más efectivas y generar expectativas en los lugares más lejanos de Europa. Pero no iba a todos lados y elegía sus destinos con el máximo detenimiento. En esa selección no intervenían sólo sus apetencias pecuniarias, tan célebres como desmedidas, sino ciertos miedos que no podía manejar. Paganini, a quien nunca le molestó que se dijera que había hecho un pacto con el diablo, una manera muy fáustica de explicar sus prodigios con el instrumento, era supersticioso. Y dentro de la irracionalidad compulsiva que, indefectiblemente, promueven las supersticiones se

encontraba Inglaterra. Sus excursiones hacia el Norte concluían en París y alguna otra localidad francesa, pero no había manera de que cruzara el Canal de la Mancha. Pero en 1831, con más de treinta años de conciertos, giras y reconocimiento en todo el continente, desde Londres comprendieron que, en el caso del gran violinista, había una única manera de vencer sus pánicos. Le hicieron llegar una oferta monetaria desmedida, casi grosera, para derrotar a los peores agüeros. Y esa mezcla extraña y muy paganiniana que conformaban la avaricia y la codicia venció a todas las aprensiones, aún las más poderosas e injustificadas, y, violín en bolsa, marchó a la capital inglesa. No sólo que no le pasó nada sino que, libra va, chelín vuelve, regresó ininterrumpidamente hasta 1834 acumulando glorias y fortunas, dos criaturas que lo hacían particularmente feliz.ß Pablo Kohan

Autoprogramarse o no, ésa es la cuestión festival shakesPeare. Una legisladora

planteó un supuesto conflicto de intereses

El viernes pasado, el ministro de Cultural, Hernán Lombardi, fue a la Legislatura porteña para debatir con diversos diputados de la Comisión de Cultura el presupuesto de 2014, elevado por el Ejecutivo. En relación con temas vinculados con las artes escénicas, varios legisladores solicitaron al funcionario mayor presupuesto tanto para Proteatro como para Prodanza. Entre otros temas, la legisladora Rocío Sánchez Andía (Coalición Cívica) le consultó si en el Festival Shakespeare la empresa privada encargada de realizar el encuentro escénico, Próspero Producciones, había programado espectáculos pertenecientes a la misma productora. “De ser así, entiendo que hay un conflicto de intereses”, señaló la diputada, al mismo tiempo que pidió detalles

del supuesto hecho para saber si existió doble contratación. Lombardi sostuvo que un tema como el planteado se presta a distintas lecturas. “En el modelo europeo –reflexionó–, el director de una sala es el encargado de montar el 40 por ciento de las espectáculos que se programan ahí. Ahora bien, el caso del Festival Shakespeare es un tanto distinto. Si fuera así, le tendré que dar la razón.” En la página oficial de Próspero Producciones figura que Patricio orozco es su director. En la página oficial del Festival Shakespeare figura que los espectáculos Borges y Shakespeare y Antonio y Cleopatra fueron dirigidos por orozco mismo, con producción de Próspero. Este año, esa empresa también realizó para el gobierno porteño el Festival del Humor.ß Alejandro Cruz