En tierra de Tristano

Ballesteros la obra fue “compuesta conservando los hilos ... Ballesteros como una interpreta- ción ágil en la que cada ... Sergio Dimaría. Un Charly para fans y.
331KB Größe 8 Downloads 137 vistas
Espectáculos

Página 10/Sección 4/LA NACION

2

3

Sábado 3 de noviembre de 2007

Grabaciones La página de los discos LA COMPACTERA

Demoliciones

Falú-González-Sánchez

Birabent

Juan Falú - Willy González Rodolfo Sánchez

Demoliciones, Guitarras rotas, El fuego está por venir, El sueño de la ciudad, Rara, En el camino, Barrenando, Cecilia, Sucedieron cosas, Puñaladas de espera, La emergencia nos rodea, Viejo barrio. (Sitios Laterales)

ue jo q raba ístico t n n u to art n os, e Jod recimie o t s c e n u r s E ribe desc

En tierra de Tristano ARCHIVO/NESPOLO

Ernesto Jodos recorre en su disco uno de los mundos más interesantes del jazz La música del pianista Lennie Tristano (19-3-1919) es de una belleza especial, que esconde misterio, pero su difusión, por lo general, nos llegó a través de sus hijos naturales, como el caso de los saxofonistas Lee Konitz y Warne Marsh o el pianista Sal Mosca, entre otros. Ahora bien, el disco de Ernesto Jodos, Ernesto Jodos Trío, que acaba de editar el sello SonyBMG, es una carta de ciudadanía en ese universo tristaniano. Para Jodos, uno de los talentosos artistas que hacen jazz en la Argentina, es su sexto trabajo y, además, su presentación en el sello multinacional que, evidentemente, se interesó por lo que ocurre en la escena local. Una señal, por cierto, muy positiva. Jodos hace en este disco material de Tristano, una música con la que tiene una marcada empatía; sus composiciones recorren un paralelismo con el material de este artista, tanto en el enfoque armónico como en la construcción desigual de las vueltas dentro de sus temas. Con el pianista están Hernán Merlo en el contrabajo y Eloy Michelini en batería, y se podría afirmar que es uno de los mejores discos de trío (quizás el mejor, en cuanto a la calidad del ensamble) hecho en estas playas. El trabajo comienza con “Subconscious-lee”, de Konitz, una derivación de “What Is This Think Called Love”, en el que el piano desde

su introducción nos sumerge en la estética de Tristano; Jodos parece ir reconociendo el camino desde el teclado, al tiempo que el grupo poco a poco va despertando. En la segunda parte del tema, el bebop, esencia estilística de este disco. “Dreams” tiene un contrapunto de piano y contrabajo en el que más que un diálogo es una suerte de extraño eco. Jodos desarrolla un célula armónico-rítmica y Merlo la toca después, pero con cierta distancia. Uno explica, el otro repite. Una situación mínima que no deja de tener un tono conmovedor. El disco tiene mucho espacio; hay silencios y es del tipo claramente pianístico; aquí, Jodos se sale del lugar del compositor para convertirse en un intérprete eximio, intenso, cargado de ideas y de un humor casi ácido En “Background Music”, de Warne Marsh, la frase aparece constantemente subrayada por el piano. Hay un manifiesta intensidad en la manera de tocar esta pieza. La sección rítmica avanza con un swing que suena algo atrás, chiquito en volumen, concentrado. Jodos conversa con ambos y el diálogo se vuelve tan fecundo que no se distinguirá quién acompaña a quién. Otro de los temas elegidos por el pianista es una bellísima balada, “Two, Not One”, de Tristano; un oasis melódico. Es evidente que este disco podría ser la continuación de su consagratorio trabajo Solo,

Ernesto Jodos Trío Ernesto Jodos Trío Subconsciuos-lee, Dreams, Background Music, Two Not One, No necesariamente una línea/Ablution, Lennie-Bird, Marionette, Kary’s Trance 317 E 32an St, Wow y Baby (Sony-BMG).

editado por Blue Art-Bau Records. Aquí retoma aquellos mundos ya bosquejados y los expone con una mayor fuerza interpretativa; hay un corazón más expuesto, aunque, por cierto, su música no podría definirse de otra manera que intelectual. Contra lo que la escena local muestra cada noche en los clubes, Jodos, con “Lennie-Bird”, exhibe su fidelidad al swing; que en esta pieza suena arrasador. El esquema se basa en un monólogo pianístico, en el que muestra una inspirada vitalidad, sólo interrumpida por los breaks de Michelini, que hizo un destacable trabajo en los tambores.

En este tramo, el baterista aprovecha para plasmar ese sentimiento de cambio y riesgo que propone desde su teclado Jodos. El disco mantiene un alto nivel a lo largo de los 11 temas. Los momentos interesantes se suceden en cada uno de ellos. Mencionaremos “Kary’s Trance”, de Konitz, y “Baby”, de Tristano, como especialmente atractivos. Es indudable que Jodos encontró en el mundo de Tristano (que incluye las composiciones de Konitz y Marsh) la posibilidad de indagar sin demasiadas fronteras. En el disco sólo aparece “No necesariamente una línea”, como composición original, ligada a “Ablution”, de Konitz. Más que una pieza, es una forma introductoria en la que Jodos desarrolla una mirada más contenida. La línea rítmica se mueve en unos límites algo más estrechos que los usuales dentro del bebop. Merlo, monolítico: la relación que construye con la potencia de su sonido y la fortaleza de su tempo es sencillamente perfecta. Si bien el material debería enrolarse en el bop, no tiene esa crispación. La atmósfera de este trabajo queda a medio camino entre el club y el laboratorio. Suenan relajados, pero dentro de una casi permanente seriedad. Un disco que sale de lo común o esperable. Una sorpresa para cualquier oyente interesado.

César Pradines

Birabent trabaja y desnuda. Trabaja canciones y desnuda emociones y amores. Los propios y privados que sacuden el alma, que se descubren y nos redescubren, pero también los de la ciudad que comparte con otros. Apasionado, anda sus caminos y los sabe hacer canción, ese tipo muy suyo de canción urbana por su caminadora cadencia, pero sobre todo por letras que, rockeando, cuentan lo que fue y los rastros que ha dejado; lo que se está yendo (la rioplatense “Viejo barrio”) y lo que es, como la bella descripción de la ciudad desde sus terrazas (“Guitarras rotas”); el viento que barre veredas y levanta bolsas (“El sueño de la ciudad”) y la noche y su intimidad (“Cecilia”).

29 mineros de San Albino, Zamba del pañuelo, Donata Suárez, Zamba del abuelo, La Antuquera, y otros. (MDR Records)

Si aquí estuviera Raúl Carnota en vez de Juan Falú, el repertorio del álbum tendería a la “canción folklórica de autor”. Pero no se trata de eso. Si bien hay muchos temas que pertenecen a dos de los integrantes de este trío, la cosa pasa, más que nada, por la interpretación de Falú (guitarra), Willy González (bajo) y Rodolfo Sánchez (bombo). Más allá de lo pautado previamente, se nota por las versiones de las piezas registradas (todas de raíz folklórica) que la idea fue dejar que la música fluyera. La espontaneidad, como si se tratara de una presentación en vivo, es lo que se destaca. No todo el CD es de la más alta inspiración, pero la mayoría de las veces hay una excelente comunión que se nota y se disfruta.

Adriana Franco

Mauro Apicella

Bruno Arias

Lúdico

Aterrizaje

Alan Plachta Quinteto

Changuito voz de urpila; Ciudacita; Tilcareñita; Esperando el carnaval; Zamba de los mineros; Como abrojo de mi monte; Cuando América; y otros (DBN).

Guillotina, Amanece, Imágenes Breves (1 Cuando Las Máquinas, 2 Encuentro, 3 Cuando La Oscuridad, 4 Despedida), y otros. (Pairecords)

Entre el auspicioso debut con Changuito volador y este nuevo CD donde hace pie en la sensible musicalidad y poesía de su región, Bruno Arias deja de ser una promesa para convertirse en una rotunda realidad. Sólo hace falta escucharle cantar una de las zambas mas díficiles del Cuchi Leguizamón, respetando la partitura original, para darse cuenta de que este muchachito de voz fresca y ojos de siesta está para dejar marca en el folklore. Su nueva producción es una confluencia de bailecitos, huainos, chacareras y aires más urbanos; nuevos autores como el Coyuyo Carrizo y Pachi Alderete; encuentros con santiagueños; íconos como Lipán y Vilca; y un arte gráfico psicódelico. Un disco íntimo y festivo, con un sonido jujeño y universal.

Alan Plachta lo hizo. Este joven guitarrista argentino rompió el maleficio de los segundos discos (el que impide que un buen debut discográfico sea superado por su sucesor) y logró que Lúdico, su flamante álbum, sorprendiera por las canciones, compuestas por Plachta, en general muy inspiradas y en particular con un punto alto en “Guillotina”, y por el virtuoso desempeño de este músico y de sus cuatro compañeros (los saxofonistas Gustavo Musso y Damián Fogiel, el contrabajista Carlos Alvarez y el baterista Alejandro López). El quinteto le sienta bien a Plachta, que cede protagonismo en beneficio de Musso y Fogiel, y la ganancia es para todos. Sobre todo para quien escuche estas canciones, enroladas en el mejor jazz argentino del momento.

Gabriel Plaza

Ricardo Carpena

García vuelve al ruedo

Cantata

Mendoza, entre Gardel y Cervantes Se estrenó una obra de Alberto Perrone MENDOZA.– Los mitos artísticos que representan en sus ámbitos y épocas las creaciones de Miguel de Cervantes Saavedra y de Carlos Gardel parecen obsesionar al poeta, escritor y periodista Alberto Mario Perrone, autor de la obra Azares del Quijote y Gardel. Primero materializó su creación en 2005 sobre un encuentro imaginario de estos dos artistas en una exposición de esculturas y cerámicas realizada por la artista plástica Carlota Petrolini, en Buenos Aires, y ahora la proyectó al campo de la música de la mano del director de orquesta Fernando Ballesteros. Esta ciudad fue la elegida para el estreno nacional de la obra presentada anteanoche en el auditorio de la biblioteca pública General San Martín, en el mismo barrio donde vivió el Padre de la Patria durante su estancia como gobernador intendente de Cuyo. Definida como un divertimento musical de cámara, según Ballesteros la obra fue “compuesta conservando los hilos conductores de expresiones fusionadas: la atractiva música española y el aire porteño de los años treinta”. El director reconoce que ambos estilos musicales no se manifiestan plenamente, sino con insinuaciones, en una expresión híbrida que invita al espectador a hacer un saludable ejercicio de interpretar con el que puede emparentarse lo que está viendo y oyendo. Una mezcla misteriosa de músicas, imágenes y sensaciones extrañas del pasado y del presente fue lo que le transmitió al director mendocino la obra de Perrone. Y se puso manos a la obra para llevarla exitosamente al escenario del debut. Lo hizo con las fluidas interpretaciones del Coro de Cámara de la Universidad Nacional de Cuyo y la sólida actuación de Beatriz Llin de Piottante, en

el piano; Miguel Cotignola, en violín; la percusión de Santiago Morales, y las voces del tenor Antonio Contreras, quien interpretó a Gardel, y del bajo, Javier Ibáñez, en su papel de Quijote. Todo se desarrolló en un espectáculo de 50 minutos concebido por Ballesteros como una interpretación ágil en la que cada uno de sus 33 momentos no dura más de dos minutos y medio. Entre las interpretaciones del coro, los relatos de Alberto Mario Perrone y los diálogos entre el Quijote y Gardel, se sucede esta obra concebida como homenaje a los 460

Un Charly para fans y desertores Abre ciclo de shows en Argentinos Jrs.

El Coro de Cámara de la Universidad de Cuyo

años del nacimiento de Miguel de Cervantes Saavedra. Confiado en la “gran receptividad cultural que tiene Mendoza”, Perrone dijo a LA NACION que trajo el espectáculo con la idea de mostrar cómo se intenta vincular a Cervantes, que alguna vez quiso infructuosamente emigrar a América del Sur con Gardel, que lo hizo desde Francia obligado por las circunstancias de su familia. Por su lado, Ballesteros dijo que el trabajo “tiene los atractivos de una ópera con coros, solos y dúos” y lo define como “una obra para gustarla que tiene su ingrediente giocoso, lírico e intelectual sin perder dinamismo”.

Sergio Dimaría

Después de los confusos episodios en La Trastienda donde terminó golpeado y le suspendieron un show por llegar tarde al concierto del día anterior, el artista que se hace llamar Say No More tendrá su revancha sobre los escenarios nuevamente. Será un concierto dedicado a detractores y fanáticos, para el que Charly fue convocado especialmente. Abrirá así el ciclo de shows que se realizarán en esta nueva etapa del Mega Estadio de Argentinos Juniors, lugar donde García supo brindar un recital festejando el regreso de la democracia, antes de asumir Cámpora, en 1973. En el nuevo Mega Estadio cubierto, con capacidad para unas seis mil personas (donde hasta hace poco se grabó el programa High School Musical), Charly García aprovechará para seguir adelantando parte de su nuevo material La vanguardia es así, el próximo sábado 10, a las 20.30 hs. El concierto del bigote bicolor servirá de apertura oficial del estadio ubicado en Gutemberg 350 del barrio de la Paternal, donde se presentarán en los días siguientes: Almafuerte, el 24, y La 25, el 8 de diciembre. Los puntos de venta para adquirir anticipadamente las entradas para Charly García están en los locales Lee Chi y Locuras.