Duhalde revive a las manzaneras

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POLITICA

Domingo 21 de febrero de 2010

I

LA MIRA EN 2011 s EL EX PRESIDENTE Y SU GRUPO DE AYUDA SOCIAL

Duhalde revive a las manzaneras

Un retorno a los años 90 Los inicios

El Plan Vida Continuación de la Pág. 1, Col. 1 reparto de ayuda en los barrios necesitados de la provincia. Tal vez por eso, Marta Paz vuelve a entusiasmarse. “Chicas, escuchen bien –dice en tono firme a un grupo de manzaneras que se convocó en su casa–. Vamos a pelear por algo que es muy importante; no por un paquete de azúcar ni por una bolsita de mercadería. Hablemos; no tengamos miedo. Levantemos los brazos y trabajemos todos juntos.” En un encuentro con LA NACION, Paz y una decena de manzaneras de Lomas de Zamora contaron que habían formado parte de esa red de trabajo social que se extendió a través de todo el conurbano bonaerense y que llegó a sumar más de 30.000 mujeres en épocas en que Duhalde era gobernador. Con el correr de los años y los distintos gobiernos, la red de manzaneras se resquebrajó y su influencia en los barrios decayó. Ellas siguen fieles a los Duhalde, como lo prueban los cuadros de ellos colgados en sus casas, al nivel de los de Perón y Evita. Paz aún recuerda el primer día en que el camión llegó con el cargamento de leche a su casa. No importaba que fuera de madrugada; ella debía permanecer despierta y atenta. Además, era su responsabilidad: en 1997, durante la tercera etapa del plan Vida, ideado por Hilda Duhalde, no sólo había sido nombrada manzanera, sino que también sería la coordinadora del barrio y tendría a su cargo cuatro bocas de expendio. Una de esas bocas era su propia casa; sería allí donde se repartiría a diario leche, huevos y víveres básicos a por lo menos 100 beneficiarios del barrio. “Eran épocas de oro”, repite Margarita Morinigo, manzanera de 64 años que vive en Villa Albertina. “Nos dimos cuenta de que molestábamos, de que ya no teníamos lugar, porque no podías hablar, no podías decir nada”, afirma. Marta Paz fue una de las que tuvieron que dar un paso al costado; en 2007, desde la Municipalidad de Lomas de Zamora le avisaron que dejaba de ser coordinadora. “Dijeron que había cambiado la gestión y que eran órdenes de arriba. Como coordinador pusieron a un hombre del barrio”, cuenta. Más allá de las vicisitudes, las mujeres aseguran que, por una cuestión de confianza, los vecinos nunca dejaron de acercarse a ellas para buscar una solución a sus problemas. Además del político, el otro factor que señalan determinante para el reemplazo de las tareas que realizaban fue el lanzamiento de una tarjeta magnética destinada a comprar alimentos por parte del gobierno de Daniel Scioli, en febrero de 2008. El entonces ministro de Desarrollo Social bonaerense, Daniel Arroyo, había reconocido que la medida les quitaría poder referencial y político a las manzaneras. “Se trata de un cambio profundo, porque apunta a que el Estado deje de entregar alimentos y permite que los beneficiarios definan las compras que mejor les convengan

Con su esposa a la cabeza, el gobernador Duhalde pone en marcha en 1993 un programa de reparto de alimentos para combatir la mortalidad infantil. El sistema

Una por manzana Se creó una red y se dividieron los barrios de modo que quedara una mujer responsable de la ayuda social en cada manzana. Poder territorial

Críticas opositoras Desde los sectores que competían contra Duhalde se denunció la creación de una red clientelar para incrementar su poder en el conurbano bonaerense. Ultimos años

Lenta decadencia Las manzaneras empezaron a perder influencia con la salida de Duhalde de la presidencia de la Nación, en 2003. Los planes sociales posteriores fueron de a poco vaciándolas de fondos.

Un grupo de manzaneras de Lomas de Zamora planifica su regreso a la actividad; ellas no descolgaron las fotos de los Duhalde FOTOS DE RICARDO PRISTUPLUK

De cara a las presidenciales Duhalde aspira a reflotar el plan con fondos privados, justo cuando lanzó su proyecto presidencial.

30.000 Manzaneras En la época de mayor desarrollo del plan ésa fue la cantidad de mujeres que los Duhalde pusieron a trabajar en los barrios del conurbano.

400 Manzaneras

El reparto de comida sigue en algunos barrios del conurbano a sus necesidades”, había dicho. De todas maneras, en algunos distritos del conurbano aún subsiste el plan Vida con el nombre de plan Más Vida. El programa mantiene el trazado de su predecesor y, junto con el subprograma Comadres –tal como lo había llamado Hilda Duhalde en 1994–, busca controlar y disminuir la mortalidad materno-infantil.

Vuelta a la acción Entre las manzaneras, esta nueva versión del plan y la implementación de las tarjetas sólo despiertan críticas. “Antes te daban alimentos por hijo. Ahora, cada vez dan menos comida, y con la tarjeta son 80 pesos por chico, y si son dos o más, te dan 100, que es el tope”, dice Marta Monafe, coordinadora del barrio Santa Marta.

En el PJ disidente afirman que, si bien hoy los recursos con los que cuentan son pocos, por no manejar presupuesto estatal, ya reconstruyen la red. “En Lomas mantenemos el contacto con 400 manzaneras. Se perdieron muchos años y será difícil recuperar el programa tal cual era. Pero con el aporte de Chiche Duhalde, los subsidios internacionales y los que se consigan en la Cámara, a través de ONG, con el apoyo de empresas y con los concejales en los barrios las posibilidades son ciertas”, dice Ferri. Las manzaneras confían en que, con el apoyo de los Duhalde, el entramado se vuelva a tejer y la red vuelva a ser aquella que 10 años antes dominaba el espectro social en el conurbano. Para Duhalde será clave en su sueño de recuperar el protagonismo con miras a 2011.

Entre elogios y sospechas Cuando en 1983 Eduardo Duhalde asumió la intendencia del partido de Lomas de Zamora, hubo algo que le llamó mucho la atención, según cuentan personas de su entorno. Uno de los primeros días de trabajo en el cargo, el contador de la municipalidad le alcanzó al flamante intendente unas planillas con números del presupuesto. Se detallaban distintos temas, y fue uno de ellos el que le causó mucha curiosidad. Era el ítem de los “angelitos”. Duhalde le preguntó al contador de qué se trataba eso, y éste le explicó que los angelitos eran los ataúdes para los bebés. Así –relatan– tomó conocimiento de la dramática situación que se vivía en el distrito respecto a la mortalidad infantil, y empezó a estudiar de qué manera podían re-

El regreso

solverla. Se ideó, entonces, un plan que consistía en dividir el partido en zonas y se empezó a trabajar con lógica de red. Con esa base, 10 años después y ya como gobernador de la provincia, se instrumentó el plan Vida, que pretendía, en primera instancia, bajar los índices de mortalidad infantil con la ayuda de los vecinos de las distintas manzanas que, además de repartir leche, huevos y otros alimentos, se ocupaban de dar a conocer las problemáticas de la gente que vivía en el lugar. Fue un plan que despertó polémica: sus opositores lo consideraron una forma de aumentar el control político en los barrios más carecientes del conurbano y de crear un sistema de clientelismo, adicional al de los punteros peronistas.

Los Duhalde siempre se molestaron con esos cuestionamientos. El propio ex presidente defendió el plan de las manzaneras en casi todos los discursos que dio desde el día en que anunció su intención de competir otra vez por llegar a la Casa Rosada. Su yerno y diputado provincial del PJ disidente, Gustavo Ferri, lo defiende en estos términos: “Cuando lo lanzamos, sabíamos que había dificultades sociales, pero no teníamos la precisión que después el programa nos supo dar. A quienes actuaban en el barrio se les dio la denominación de manzaneras, porque eran las encargadas de su manzana. Repartían el alimento y ejercían un control directo y transparente, porque aportaban su vivienda para ser centro de abastecimiento de la manzana”.

Hilda Duhalde, cuando empezó con el plan

Siguen activas, sobre todo en Lomas de Zamora.

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