Correr hasta la medieval Ypres Aventuras en Caviahue

27 nov. 2011 - cando carreras que se realizaban en la zona que visitaría, encontré la. XIII In Field Flanders Marathon. Se trata de una carrera de 42 kilómetros.
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Turismo

Domingo 27 de noviembre de 2011

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Por Alejandro Armesto

Bélgica

cualquier lugar. En otras ciudades, donde la gente no camina como en NY, van directamente a los lugares de trabajo o las escuelas a determinada hora y ya tienen su clientela. GeorgiAnna

Correr hasta la medieval Ypres

De Camas Amontonadas a Batman

Punta premium En mi caso voy siempre, y la verdad que en cuanto al perfil del turista se ve de todo: desde gente que con tal de ir a Punta se lleva la comida de su casa para no gastar de más hasta el perfil bajo que disfruta sólo del lugar y de las comodidades que tiene. chaka_

Los food trucks avanzan en Manhattan Hace muchos años que existen. En Hollywood, Pink es famoso desde los 40. Las colas son interminables, es conocido en todo el mundo y se llena de turistas. No entiendo por qué había prejuicio, cuando estos locales tienen inspecciones. Como todos, necesitan un permiso para instalarse en

¡NO SE P I E R DA N !

Para aclarar un término de la nota sobre poblaciones con nombres curiosos, les cuento que el nombre de la población Camas Amontonadas, en la provincia de Tucumán, proviene no de las camas que se usan para dormir, sino de las camas que rodean los ejes de las carretas. Son unas maderas semicirculares que rodean dichos ejes. Como en ese lugar antiguamente existía una fábrica de carretas, estas piezas estaban amontonadas y de allí surge el peculiar nombre del poblado. Lo comparto como tucumano y conocedor de nuestras costumbres. Alberto Curia

Por Guadalupe del Valle Virasoro

Aventuras en Caviahue A propósito de mi condición de oftalmólogo y corredor apasionado, me tocó disertar en un congreso de mi especialidad en Brujas y, buscando carreras que se realizaban en la zona que visitaría, encontré la XIII In Field Flanders Marathon. Se trata de una carrera de 42 kilómetros que se hace cada año y conmemora a los caídos en las batallas contra los alemanes durante la Primera Guerra Mundial que tuvieron lugar en esa región flamenca. Su recorrido comienza en la ciudad costera de Nieuwpoort, destino frecuentado por veraneantes sobre el Mar del Norte, y se despliega entre pequeños cementerios de soldados, monumentos a los caídos, campos sembrados, canales, pueblitos, senderos de ciclistas y cientos de vecinos que animan la competencia, finalizando en la gran Plaza del Mercado de Ypres (Ieper, en neerlandés). Ypres es una pequeña ciudad medieval de 35.000 habitantes circundada por una muralla y un río, con callejuelas de estrechas veredas y hermosos edificios de ladrillo que

datan del siglo XVI al XVIII y aún conservan sus típicas fachadas, con las fechas de construcción labradas a nivel del último piso, y la tradicional decoración de figuras religiosas cristianas. Uno de los más emblemáticos edificios de Ypres es el campanario Cloth Hall, reconstruido luego de la Primera Guerra Mundial, y denominado así dado que durante la Edad Media la ciudad floreció como un importante mercado de tejidos, y este edificio sirvió para el comercio y el almacenamiento de telas. Otros edificios destacados son el de la Municipalidad, la Corte de Justicia y las iglesias. La muralla de la ciudad, que data del siglo XVII, ha sido muy bien preservada y fue construida alrededor del siglo X, cuando comenzó a establecerse el pueblo. Se encuentra interrumpida por la Puerta de Menin, que da acceso al centro urbano y es un monumento histórico dedicado a los soldados británicos muertos en la Primera Guerra Mundial. Un museo y varios monumentos más,

también dedicados a ese triste momento histórico, dan cuenta de la indeleble marca que la guerra dejó en esta región. De hecho, un tipo de gas venenoso fue utilizado por los alemanes como arma por primera vez cerca de esta ciudad, a principios del siglo XX, por lo que también se lo conoce como ieperita. Recorrer en bicicleta o caminando los alrededores de esta pequeña ciudad, y comprar el famoso chocolate belga en alguna de sus chocolaterías, es imperdible. No sólo por lo delicioso del recorrido, sino también por la calidez casi latina de sus habitantes. Al igual que Brujas y Gantes, los atractivos de Ypres bien merecen una parada, ya que forma parte del grupo de pequeñas ciudades flamencas que parecen escenarios de cuentos fantásticos medievales. ¿Descubrimientos para compartir? ¿Un viaje memorable? Esperamos su foto (en 300 dpi) y relato (alrededor de 3000 caracteres con espacios)

Caviahue es un pueblito rodeado de montañas de tan sólo 475 habitantes. Está al noroeste de la provincia de Neuquén, en plena cordi-

llera de los Andes, cerca del límite internacional con Chile. Cuenta con un centro de esquí rodeado de un bosque de araucarias, y entre las

actividades hay varias opciones de caminatas –todas tan bien señalizadas que pueden hacerse en forma independiente–, como la de la laguna Escondida y las Siete Cascadas. Una excursión imperdible es la del trekking al volcán Copahue. Se encuentra a 2953 metros sobre el nivel del mar, y el camino es pura aventura. A medida que se avanza hacia la cumbre aparecen obstáculos: tierra, piedras, ceniza volcánica y nieve. Son, aproximadamente, siete horas de caminata para llegar a la cima del volcán. Allí, el viento sopla fuerte y el olor a azufre lo invade todo, pero vale la pena el esfuerzo para disfrutar de la magnífica vista. Desde allí se distinguen los cerros Domuyo, Negro y Peineta; el volcán Tromen, las lagunas Mellizas y el lago Caviahue, esplendoroso. Otro punto imperdible es el salto del Agrio, a 16 kilómetros del pueblo. Su vertiente se origina en el volcán Copahue y culmina en un imponente salto de cerca de 60 metros, que cae en una pileta rodeada de paredes para luego seguir rumbo hasta desembocar, 50 kilómetros más allá, en el río Neuquén.