divide a intelectuales

10 mar. 2012 - El museo de la Le- gión de Honor de ... sala y procedentes de museos de Lon- dres, Berlín ... la Legión de Honor y las primeras insignias de ...
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SOCIEDAD

I

Sábado 10 de marzo de 2012

CULTURA s TRAS EL INFORME DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

El “todos y todas” divide a intelectuales Escritores argentinos debaten sobre el uso duplicado del masculino y el femenino como forma de evitar un lenguaje “sexista” EVANGELINA HIMITIAN LA NACION En un punto están de acuerdo casi todos y casi todas. Más allá de las formas, la cuestión de género no se sortea por usar el masculino y el femenino cada vez que se habla de la humanidad. Implica concepciones y políticas que exceden lo lingüístico, aunque pueden incluirlo también. Estas son algunas de las conclusiones que surgen del diálogo con escritores, intelectuales, historiadores y periodistas consultados por LA NACION a partir de la advertencia lanzada por la Real Academia Española (RAE) sobre la utilización de un latiguillo latinoamericano que lleva a hablar en femenino y masculino en lugar de utilizar un sustantivo colectivo que los designe. La semana última, la RAE presentó un informe en el que advierte que los hispanohablantes no están discriminando cuando usan el masculino para designar a hombres y mujeres: no necesitan modificar el uso de su idioma para huir del sexismo y tampoco están obligados a pasar al género femenino el nombre de algunas profesiones. “Lo que me molesta de esta polémica trivial es su hipocresía. Aquí no se está hablando de corrección gramatical, sino acerca de quiénes tienen derecho a interpretar las pautas de la lengua. El punto es que si «todos y todas» puede parecer un desvío feminista, «la arquitecto española» es clara señal de un disparatado machismo lingüístico que nadie parece advertir. Allí está la injusticia y la hipocresía del caso”, apunta la ensayista y lingüista Ivonne Bordelois. “Que alguien diga «todos y todas» forma parte de su libertad como hablante; pero que esas preferencias lingüísticas se conviertan en obligación es una insensatez. Hay una exageración en el análisis del sexismo en el lenguaje, y eso contribuye a que se separe cada vez más el lenguaje privado del público”, apunta el escritor Pablo De Santis. “No sólo nuestros conceptos sino las palabras que usamos pueden ser consideradas políticamente incorrectas. Mi esposa da clases de filosofía en la universidad, y no la imagino diciendo «mi alumnado», que es una fórmula burocrática, en vez de «mis alumnos». Creo que esa especie de proteccionismo excesivo con respecto a las mujeres implica una desconfianza, como si fueran criaturas débiles y vulnerables; e implica también una concepción «literalista» de la lengua, como si debiera existir una correspondencia exacta entre las palabras y las cosas, como antes de la Torre de Babel. Ya habrá quien proponga que dejemos de hablar español a causa de la conquista de América”, agrega. El documento de la RAE resalta la nula practicidad del “desdoblamiento” genérico para evitar la supuesta caída en el sexismo, así como el uso indebido del símbolo “@” para su-

En voz alta

perponer el uso femenino de la “a” y el masculino de la “o”. En contra de esta postura se coloca el escritor Mario Pacho O’Donnell, a quien el gobierno nacional recientemente puso al frente del instituto de revisionismo histórico: “Es absolutamente correcto y necesario, porque si no caemos en la aberración de decir o escribir «el progreso del hombre» o «la situación del hombre en el planeta» cuando nos estamos refiriendo al ser humano. De igual manera podríamos decir o escribir «la mujer llegó a la Luna», englobando en ese término a mujeres y hombres. Sin embargo, nos sonaría ridículo. ¿Por qué aceptar lo inverso? No diferenciar entre hombres y mujeres al hablar es discriminar groseramente”, dice.

➾ El excesivo análisis del sexismo en el lenguaje hace que se separe el lenguaje público y privado ➵ Pablo De Santis ESCRITOR

Demagogia “En un nivel parejo me interesan tan poco los discursos políticos como los académicos. Para la política, el uso del femenino y masculino no responde a razones lingüísticas, sino demagógicas. Por otra parte, la RAE vive con un gran retraso el uso de la lengua. El idioma se transforma por el habla de la gente en general. No lo pueden cambiar los políticos ni prohibir la academia”, afirma el escritor Abelardo Castillo. La advertencia de la RAE apunta al hecho de que el desdoblamiento del genero debilita el idioma y puede acercarnos a ideas contrarias a la no discriminación. “Se extrae una conclusión incorrecta: que el léxico, la morfología y la sintaxis de nuestra lengua han de hacer explícita y sistemáticamente la relación entre género y sexo, de forma que serán automáticamente sexistas las manifestaciones verbales que no sigan tal directriz, ya que no garantizarían «la visibilidad de la mujer» –apuntó Ignacio Bosque, autor del documento–. Si se aplicaran las directrices propuestas en estas guías en sus términos más estrictos, no se podría hablar.” “No creo que desdoblar el femenino y masculino sea un avance en materia de integración. Más bien, me parece un tinte extremista. Usar el «todos y todas» no suma nada. En cambio, decir que no usarlo es discriminar me parece un disparate”, consideró el periodista Nelson Castro. En el ámbito diplomático, las disquisiciones lingüísticas de este tipo llevan décadas de retraso. “Así, por ejemplo, a una mujer que ejerce la representación diplomática de un país se la llama la embajador María de los Santos, ya que la embajadora es la esposa del embajador”, explica el actual embajador argentino en Italia, Torcuato Di Tella. “¿Cómo se llama al esposo de una mujer embajador”, es la pregunta obligada. “No tiene nombre. Es el consorte o algo así”, dice. “También hablamos de la consejero, la secretario... No tiene mucho sentido. Creo que está bien que se tome en cuenta tanto al hombre como a la mujer en el discurso, pero no hay que obsesionarse demasiado. Yo trato de usar una vez el masculino

➾ No se trata de corrección gramatical, sino de quienes tienen derecho a interpretar pautas de la lengua ➵ Ivonne Bordelois ENSAYISTA Y LINGÜISTA DIEGO PARÉS

y otra vez el femenino, pero el riesgo es deformar la gramática. No hay que forzar las cosas. No creo que sea necesario evitar el masculino como genérico”, agregó Di Tella.

Cultura machista “Yo soy escéptico de la supuesta positividad del mecanismo. Me parece más bien un esfuerzo para darle visibilidad a la mujer en una cultura machista. Pero es una farsa, es retórica vacía. Lejos de mejorar la situación de discriminación, es cumplir con una forma. Una consigna que deja satisfechos a algunos, pero no cambia las bases de desigualdad. Creo que es el perfume de la época que encarna el progresismo y en particular el Gobierno. Golpearse el pecho y hablar de la igualdad, en lugar de proporcionar igualdad. Es sólo maquillaje contemporáneo”, dispara el periodista Pepe Eliaschev. “Es más que un problema lingüístico: es cultural. Nosotros nos apropiamos del significado de la palabra «hombre», que es un término que incluye a varones y mujeres. Es más una cuestión de significantes que de términos –apunta el dramaturgo y novelista Carlos Gorostiza–. Un hecho humano tiene que ver con hombres y mujeres. Por eso se ha falseado el significado de «hombre».”

OPINION

¡Era tan normal! JUAN JOSE MILLAS EL PAIS Los sabios proclaman con énfasis que la lengua es un ser vivo y luego le niegan el principal atributo de los seres vivos: el sexo. Nos quejamos de que la gente confunda el sexo con el género, pero ni los gramáticos ni los biólogos se dignan explicar las razones de dicha confusión. Prefieren despacharla como un problema de ignorancia colectiva en el que no vale la pena detenerse. Está además ese raro empeño de los gramáticos en demostrar que el pensamiento dominante de la tribu no deja rastros en sus usos lingüísticos, lo que choca con la experiencia de todos los días. Miren, el discurso de una persona triste suele también ser triste. Pero bueno, podría ser, podría ocurrir, vale, que en un país donde no hay casi directoras de periódicos, ni presidentas de bancos, ni académicas de número, en un país donde las mujeres cobran por el mismo trabajo menos que los hombres

➾ El uso del femenino y

o donde las tareas del hogar, según las encuestas, continúan fatalmente repartidas, podría suceder, decíamos, que la corriente de pensamiento que ha conducido a tal situación no se reflejara para nada en el vehículo de las ideas, que son las palabras. En tal caso, deberíamos deducir que la lengua, además de un ser vivo sin sexo, sería una psicópata, al modo de los asesinos en serie capaces de disimular su condición hasta el punto de pasar por gente encantadora. ¡Era tan normal!, exclaman los vecinos cuando la policía detiene al muchacho que llevaba meses cocinando las vísceras de su novia, previamente descuartizada y congelada. A ver si un día de éstos nos levantamos y tenemos que decir lo mismo de nuestra lengua: ¡era tan normal! Entretanto, sería estimulante que los peritos, en vez de calificar de idiotas a quienes de un tiempo a esta parte sienten cierta incomodidad al hablar o ser hablados, se preguntaran por las razones de tal desasosiego.

masculino no responde a razones lengüísticas, sino demagógicas ➵ Abelardo Castillo ESCRITOR

➾ Es necesario porque si no caemos en la aberración de decir «el progreso del hombre» ➵ Mario “Pacho” O’Donnell ESCRITOR

UNA MUESTRA SOBRE EL OCASO DEL CORSO

MEDIOS

París reúne y expone lo que Napoleón se dejó en Waterloo

Bild les dice adiós a los desnudos

Una exhibición con las pertenencias personales del emperador derrotado PARIS (EFE).– El museo de la Legión de Honor de París recupera en una exposición inédita los tesoros que en 1815 el emperador Napoleón Bonaparte perdió en el mítico episodio de la batalla de Waterloo, que marcó su ocaso. La gloria de Napoleón vuelve a relucir gracias a esta muestra titulada “La berlina de Napoleón”, que se inauguró esta semana en París y permanecerá abierta hasta el 8 de julio. El público podrá disfrutar de un paseo por una de las etapas clave de la historia europea en la que las tropas aliadas (británicas, holandesas y prusianas) acabaron con los sueños imperiales de Napoleón cerca de la ciudad belga de Waterloo. Pero esta exposición no quiere ser un recuerdo amargo de la derrota, sino un viaje al corazón del universo personal de Napoleón para descubrir los objetos que lo acompañaron durante sus campañas militares. Así, paradójicamente, el fracaso de Waterloo ha inspirado esta exposición que rescata el triunfo de Napoleón, quien dijo: “A pesar de la catástrofe más terrible, la gloria del vencido no sufre, su memoria sobrevive a la destrucción”. La muestra, que recoge piezas nunca antes reunidas en una misma sala y procedentes de museos de Londres, Berlín, Moscú y París, expone el legendario botín compuesto por un vehículo y objetos muy variados

que las tropas aliadas confiscaron a Napoleón en Waterloo. El protagonista indiscutible es una berlina, un carruaje de caballos desde el que Napoleón controlaba las batallas, y que, tras ser restaurado para esta exposición, exhibe la decoración original con la iconografía de las armas y medallas características del imperio. “Napoleón se desplazaba en caballo habitualmente, excepto en los grandes viajes, para los que utilizaba carruajes donde dormía y trabajaba, pues era un hombre preciso a quien no le gustaba perder tiempo”, explicó el profesor e historiador Jean Tulard, uno de los grandes especialistas en Napoleón. La exposición dedica una atención especial a la parte más simbólica del botín de la batalla, las condecoraciones de Napoleón, prueba indiscutible de sus ambiciones políticas de expansión.

Otros objetos del corso La muestra presenta dieciséis de las veintiuna órdenes creadas por Napoleón, y entre las piezas se destacan un águila de plata de la Legión de Honor y las primeras insignias de caballería. Además, pueden verse objetos personales de Napoleón: vajilla y cubertería de plata, una camisa, una bombonera, un libro y elementos de aseo personal, como un barreño y un neceser dental. Y entre todas estas curiosida-

des, un objeto insólito: una cerradura que guardaba el tesoro del regimiento militar y que tiene 427 combinaciones. Todos estos objetos fueron confiscados por los prusianos, excepto la espada y el sombrero que Napoleón portó el día de la batalla de Waterloo y que nunca recuperó tras dejarlo en París para limpiarlo.

El largo viaje del botín Tras el conflicto bélico algunos de estos objetos fueron víctimas de saqueos, varios pasaron a propiedad del general prusiano Gebhard Leberecht von Blücher, y otros, como las condecoraciones imperiales, fueron expuestos en Berlín desde 1816 como símbolos de una brillante victoria. La mayoría de las piezas han viajado a merced de los acontecimientos históricos: de Waterloo a Berlín, donde fueron escondidos en el búnker antiaéreo del Zoo durante la Segunda Guerra Mundial y permanecieron hasta 1946, cuando emprendieron rumbo a Moscú. Las peripecias de todos estos objetos, las mudanzas y los cambios de propietarios a lo largo del tiempo son una muestra de su prestigiosa procedencia. La muestra presentada en París sigue la pista de estos elementos cargados de una historia legendaria y que completan el puzzle de la batalla que truncó los sueños imperialistas de Napoleón.

En la muestra se exhibe la berlina desde la que dirigía la batalla

La cerradura del tesoro

El célebre tricornio FOTOS DE EFE

BERLIN (ANSA).– Bild, el diario más vendido en Alemania y el sexto entre los más vendidos del mundo, anunció ayer a sus lectores un cambio dramático en su primera plana: luego de casi 30 años, la tapa del periódico no incluirá más la foto de una joven en topless. “Será quizás un pequeño paso para las mujeres, pero es un gran paso para Bild, y para todos los hombres de Alemania”, anunció el diario ayer. La decisión –que no gustó a todos, como demuestra un comentario del editorialista Franz Josef Wagner titulado “Creo que el jefe de redacción se volvió loco”– fue tomada en ocasión del Día Internacional de la Mujer. Para celebrar esta jornada, los responsables de Bild decidieron darles el día libre a sus 300 empleadas, como un experimento para ver “cómo se trabaja sin una mirada femenina sobre el mundo”. “Fue caótico, desordenado y aburrido”, concluyó el director del diario, Kai Diekmann. “Bild quiere seguir siendo sexy en el futuro, pero también más moderno, como muchas mujeres siempre lo han deseado”, se explica en el artículo que anunció el cambio de política editorial. Es así que, en la primera plana de la edición de ayer, Eva, una polaca de 28 años, sonríe al exhibir sus encantos naturales bajo el título “Soy la última”, casi 28 años después del 29 de marzo de 1984, cuando Evelyn Rille, una ex Miss Viena de 23 años, se transformó en la primera “chica topless” de Bild.