Bienes usados

sas navieras y Armadoras. (Acaena), y el presidente de la Cámara de Armadores de. Bandera Argentina (Carba),. Juan Carlos Fernández Ba- zán, entre otros.
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comercio exterior | 7

| Martes 17 de septieMbre de 2013

La agenda de los capitanes Impuesto a las ganancias y reserva de cargas, los temas principales

Débora Giorgi (Industria) y Beatriz Paglieri (Comercio Exterior)

Bienes usados

El Gobierno modificó el régimen de importación de bienes de capital y faculta a Industria y a Comercio Exterior a disponer “excepciones” Adrián M. Míguez PARA LA nACIon

El decreto 1288/13, publicado el 4 de este mes, modificó la importación de bienes de capital usados. Recordemos que el principio general es que los bienes de capital usados son de importación restringida, salvo cuando cumplan los requisitos y extremos establecidos por la autoridad de aplicación. En 1994, el Ministerio de Economía dictó la resolución 909, hoy vigente, que fue modificada por el decreto 2646/12. En su redacción actual, la Resolución 909 contiene un listado de posiciones arancelarias correspondientes a bienes de capital agrupados en distintos anexos, destacándose especialmente: aquellas mercaderías que pueden importarse, usadas, pagando diferentes niveles de arancel (6%, 14% ó 28%), y las mercaderías usadas cuya importación se encuentra prohibida. Para que prospere la importación se han previsto requisitos de cumplimiento obligatorio, como la necesidad de realizar un proceso de acondicionamiento o reconstrucción que permita al bien desempeñarse como si fuera nuevo. El decreto 2646/12 incorporó con mayor detalle la forma en que debía demostrarse el cumplimiento de las obligaciones, lo que fue completadoporlaresolución conjunta 25/2013. Lo cierto es que el nuevo decreto 1288/13, en una primera leída, no pareciera contener mayores cambios salvo en lo que se refiere a dos posiciones arancelarias muy puntuales vinculadas con el sector aeronáutico.

Sin embargo, lo más relevante son las disposiciones de los artículos 2 y 3. El artículo segundo elimina el párrafo referido a que los bienes importados al amparo del régimen debían tener un representante oficial designado por el fabricante originario del bien, que asegurara la provisión de repuestos, la reparación y la prestación de los servicios de postventa en su caso. El artículo tercero faculta, a su vez, al Ministerio de Industria y a la Secretaría de Comercio Exterior (Ministerio de Economía) “a disponer excepciones de las exigencias y operatoria establecidas por la resolución 909/94”. Probablemente, ésta sea la novedad más importante, si bien habrá que ver en la práctica qué alcances pueden llegar a tener estas facultades. Lo cierto es que, así como se encuentra redactado el decreto en comentario, la facultad de disponer excepciones a las exigencias y a la operatoria reposará sobre dos ministerios diferentes y, en principio, tornará casuístico el planteo y solución de los problemas que en el futuro sean planteados. Aspiremos a que esta flexibilización permita dar agilidad y respuesta a casos que en el pasado encontraron escollos insalvables para posibilitar ciertas importaciones de bienes usados, y que con el buen criterio de la autoridad de aplicación no alteren el tratamiento igualitario que toda norma debe tener para los administrados.ß El autor es abogado especializado en comercio internacional, derecho aduanero y cambiario, y socio de Carena & Asociados Abogados.

El Centro de Capitanes de Ultramar y oficiales de la Marina Mercante cumplió 95 años y lo celebró con una cena el jueves último en un predio de Costanera, a la que asistieron alrededor de 500 personas, entre personalidades del mundo gremial, empresarios y funcionarios del sector. Acompañaron a Marcos Castro, presidente del Centro, el secretario general de la CGT, Antonio Caló; el titular de los taxistas, omar Viviani; el interventor de la Administración General de Puertos, Sergio Borrelli; el presidente de la Cámara naviera Argentina, Jorge Álvarez; el secretario ejecutivo de la Cámara Santafesina de la Industria naval, Miguel Álvarez; el gerente de la Asociación Cámara Argentina de Empresas navieras y Armadoras (Acaena), y el presidente de la Cámara de Armadores de

Bandera Argentina (Carba), Juan Carlos Fernández Bazán, entre otros. En su discurso, Castro pidió que la Argentina ratifique por medio de una ley del Congreso el convenio que la organización Internacional del Trabajo (oIT) promulgó en 2006 que, si bien refiere a condiciones de mínima, sería un instrumento vital para “la eliminación de la competencia desleal que genera la bandera de competencia”, al tiempo que abogó también por la aprobación del Reglamento de Formación y Capacitación del Personal Embarcado de la Marina Mercante (Refocapemm). Sin abandonar su defensa férrea del modelo impulsado por el gobierno nacional, Castro destacó que lo “más importante y necesario es la sanción de un marco adecuado para la marina mercante”,

que supere la situación “engañosa e inestable” actual. Tras presentar el balance de la institución y recordar que el aporte de los afiliados permitió la compra y puesta en marcha, junto con el Sindicato obreros Marítimos Unidos (SoMU), de un moderno simulador de maniobras y cartas náuticas electrónicas para la capitación del personal, Castro recordó que todavía no se logró la firma del convenio con las cámaras empresarias. “El número pactado no permite neutralizar los efectos generados por la parte perversa del impuesto a las ganancias”, destacó el capitán, al referirse a otro reclamo histórico del Centro: “Estamos pagando un impuesto injusto y excesivo”. Castro postuló además que no es cuestión de “ideología” apoyar el proyecto que, con la firma del decreto 1010/04 “le restituyó a la Argentina la soberanía sobre los mares y los ríos”. La cena sirvió además para apoyar una reserva de cargas en granos, un proyecto que el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, tiene en su escritorio.ß