4 días en la Patagonia


29KB Größe 7 Downloads 119 vistas
4 DÍAS EN LA PATAGONIA

Antes que algo omita, quiero preguntar al aire: ¿Porqué a los argentinos les gusta tanto perfumar los espacios? Ya sean oficinas, comercios, casas ó hasta el colectivo urbano. Parece ser algo normal. Comen pan frito, fiambres, y les gusta cortar el jamón ó el queso en tu cara cuando compras un sándwich. Son espléndidos y meticulosos en los embalajes, quieren que se note que se hacen bien las cosas. Excepto esas manijas de puerta doradas tan frágiles e incómodas. Son muy precisos para decir las cosas. Se saben comunicar muy bien. La mayoría tiene muy alto autoestima y a veces llegan a ser un poco creídos pero lo hacen de manera inconsciente y sin querer ser pesados. Son apasionados, están orgullosos de lo que hacen. Saben escuchar, les gusta compartir. La canción de El símbolo 1,2,3 aún está de moda. Brasil esta presente. Ayer Mauricio, de Campinas me explicó en portuñol porque las pingas se llaman pingas y porque las favelas se llaman favelas mientras recorríamos la colonia suiza en la Patagonia Argentina. En una “confitería” a la cima de la montaña todos los televisores con los juegos olímpicos desde Río de Janeiro y yo viendo brasileños disfrazados de alpinistas llorando mientras ven la nieve. Siguiendo con los argentinos, se pudiera decir que el habla es muy importante para ellos y lo dominan muy bien, ese acento característico que corre sobre la línea divisoria entre ser amable y estar irritado. Saben jugar con la entonación y a veces usan varias en una misma frase. ¿Ya dije que también saben escuchar? Llaman kioscos a las tienditas y el bon o bon parece ser el producto estrella. La sensación de estar en una cantina/boliche argentino donde todos los ches lucen igual que el público en los videos de MuchMusic con el mismo corte de cabello tipo mullet y remera de futbol. Estar ahí bebiendo un trago demasiado dulce y cargado con Nico diciéndome “tomá y hacéte hombre”.

En el lugar suena una de los auténticos decadentes y todo mundo baila y canta con esa voz que uno escucha cuando ve el resumen del futbol argentino con las hinchadas coreando sus himnos. Como los que escuche el día que camine 7 kms en la montaña con un pibe que tenía tatuado el escudo del boca en el hombro. Son amables, son encantadores. No les rompas las pelotas.

Agosto 2016 Sergio Adrián Rivas